La vida, vívela hoy

Los sucesos del pasado, sus consecuencias, inevitablemente las sufrimos en el presente, pero la vida sigue, y cuando se vive con esperanza, sabiendo que Dios está al final del camino, se espera olvidar los dolores del parto (vida), como los olvida la mujer cuando da a luz. Así, que, ¡ánimo!