Día 30 de octubre

Jesús se preguntaba un día: ¿A qué se parece el reino de Dios? Y Él mismo se contestó: A un grano de mostaza. Hoy vemos que la respuesta es Cristo y su Iglesia. Un grupo de hombres hicieron germinar la palabra de Dios y multiplicarla en todo el mundo, a través de lo que se conoce como Iglesia Católica. El reino de Dios son los cristianos agrupados, que pueden ser cobijo para todas las  personas, especialmente para aquellas que están desorientadas, a los que los vaivenes de la vida les han desviado de su ruta, que aun sin conocimientos intuían que era la acertada. El fundamento de la Iglesia es Cristo y en Él está la verdad. La respuesta a la soledad, enfermedad, bajada de ánimos y otros estados carenciales… para todo ello Jesús y su Iglesia es la respuesta.

El reino de los cielos, antesala de lo que nos espera a todos al final de nuestros días. Seamos fermento que multiplique la fe y el abrazo (unión) de todos los habitantes de la tierra, empezando por nuestro barrio y nuestro pueblo. Lo sencillo, lo humilde, lo pequeño se hace grande en las manos de Dios. Es maravilloso ver a personas que de la nada han evolucionado y hoy son grandes científicos, grandes deportistas, grandes predicadores…  y todo su progreso se lo atribuyen a Dios. Ciertamente todos estamos en manos de Dios y muchos, a lo largo de la historia, han recibido grandes dones, razón más que sobrada para ser agradecidos a Dios todos los días de la vida. Todo lo que es impulsado por Dios crece y crece, lo que está apoyado en la soberbia y en la presunción que son cimientos de barro no gozará de larga vida Lucas 13, 18-21

Reflexión: