Día 29 de octubre

Jesús sigue haciendo el bien por donde pasa; vio a una mujer con joroba desde hacía dieciocho años y la puso derecha. “Enderezar los caminos que el Señor va a pasar”. A Dios no le gusta lo que está torcido y menos ver víctimas del mal  sin capacidad para liberarse  pero sí con deseos de hacerlo; tantas vidas que abandonan el camino recto, que se adentran en caminos tenebrosos y oscuros, donde nunca o casi nunca se ve la salida; un camino con poca luz  lleva a otro con menos y termina uno mismo huyendo de la luz para no ser descubierto. Si además de esta indiferencia o atonía, no sabemos interpretar la voluntad de Dios, la urgencia porque el hombre conozca el plan de Dios, seríamos nosotros igualmente responsables en conciencia de la caída de otros hermanos. Es hoy y no mañana cuando debemos ponernos en marcha para evitar que hermanos nuestros se precipiten por el abismo. No hay que buscar la estrategia, es una necesidad vital de compartir, de llevar la felicidad al otro, de hablar del tesoro que nosotros hemos descubierto No importa que sea domingo o lunes, tenemos que trabajar para que el mundo cambie, hay mucho por hacer, hay mucha conducta torcida que podemos enderezar con nuestro ejemplo, con la palabra de Dios y además con su ayuda.

Dice Jesús: si en cualquier momento podemos coger la burra o la vaca y llevarla al abrevadero sin pensar que es domingo o lunes, ¿por qué no empezamos ya a curar a tanta gente que hay necesitada de ayuda y sanación, y no solo de males físicos, sino también de problemas mentales? Decimos que la puerta del templo está abierta, pero eso no lo es todo, tenemos que abrir los brazos y acoger con alegría a todo el que quiera entrar en esta gran familia. Hay gente desesperada que no acierta a ver el camino que le saque de su amarga existencia. Llevémosle a casa la oportunidad  de saber que Cristo comparte su dolor y quiere mostrarle el camino. El camino que sin lugar a dudas es Jesús Lucas 13, 10-17

Reflexión: