Día 4 de octubre

Llegó la hora de que Jesús mandase a una gran parte de sus discípulos a predicar por todo el reino de Judea, y les decía: la mies es mucha, hay mucho por hacer y los obreros pocos. Eso mismo pasa hoy, el ateísmo está ganando terreno a la fe y la diferencia de oferta es sustancial: la nada y el todo. Interpretación: El todo aparente, incluso material, conduce a la nada, y la nada aparente por espiritual, conduce al todo. Esa es la disyuntiva: la elección del camino: Elegir a Jesús o elegir al mundo. El mundo nos ofrece cosas apetitosas: muchos placeres, pero tienen un costo. Jesús nos ofrece austeridad: amor, generosidad, desprendimiento, todo a cambio de gozo y vida plena en presencia del Señor otro día; creo que vale la pena esperar y elegir a Jesús por los muchos incidentes que tendremos en el camino; nos dice Jesús que tengamos cuidado, pues viviremos entre lobos y algunos de ellos con piel de cordero. Que cuanto menos llevemos menos perderemos, y que no perdamos tiempo hablando con gente en el camino. Si el Señor es mi pastor nada me falta (Salmo 23, 2-3).

Nuestro cometido es apremiante y no debemos perder tiempo. Qué hermoso llevar la paz a los pueblos y a las familias, y que triste rechazar la palabra de Dios. Jesús les advertía sobre todo aquello con lo que se iban a encontrar. Parece que el tiempo pasa lento hoy, ya tendremos oportunidad de hacer lo que sea mañana, y no es cierto, el tiempo vuela y lo que no hagamos hoy jamás lo haremos, lo que hagamos mañana pertenecerá a mañana, no lo habremos hecho hoy.

Y respecto a que parece que en un día no pasa nada de extraordinario es poco cierto: preguntémoselo a todas aquellas quinientas familias que el año 12 y 13 fueron desahuciadas en España, diariamente una o dos. Gracias a Dios que se ha podido parar algo esa sangría. Lo mismo pasa con todos los que diariamente mueren, para todos ellos ha llegado el fin del mundo, no sabemos si todos están preparados para la muerte, y si los que mueran mañana y pasado lo estarán.

Esa es la urgencia de Jesús, la ignorancia del mundo y su falta de fe, y la poca esperanza que hay de que esto se arregle. Esperemos que si Dios lo consiente sea porque tenga algo preparado para que el mundo reflexione y evite su caída. Jesús nos hace la advertencia de no rechazar al que anuncia la Buena Nueva, y dice: que será más llevadero para Sodoma y Gomorra que para ese pueblo que rechace la palabra de Dios Lucas 10, 1-12

Reflexión: