Día 1 de enero – 2012 – JORNADA POR LA PAZ

Dios en este primer encuentro nos dice como quiere que sus hombres de máxima confianza deban bendecir al pueblo, para que a partir de este momento comience entre todos, en presencia del Señor, una relación de cariño, de respeto y de alabanza. Bendición: El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor; el Señor se fije en ti y te conceda la paz. Así invocarán mi nombre sobre el pueblo y yo los bendeciré. Sería conveniente que hiciésemos una reflexión acerca de la bendición del Señor a su pueblo. Los católicos y cristianos en general, somos también su pueblo, aunque pertenezcamos a una rama del pueblo judío.

Todo lo dicho en la Biblia concierne muy especialmente a todos los cristianos, partiendo de la base que concierne a todo el mundo y responsabilidad nuestra es, que hagamos llegar este conocimiento a todos los rincones de la tierra. Y ahora, volviendo al tema, comentar que lo expresado en la bendición es palabra de Dios. Dice Dios a Moisés: Que tu hermano Aarón bendiga con estas palabras al pueblo: El Señor te bendiga colmándote de bienes, te proteja, te traiga la paz, y haga brillar su rostro sobre ti. Y Dios les bendijo Números 6, 22-27

Dios rige con justicia los designios de todos los pueblos de la tierra. Todos los hombres de la tierra debemos gratitud y alabanza al Señor.

Apiádate de todos nosotros y bendícenos, Señor. La tierra entera está sujeta al santo temor de Dios. El Señor tenga piedad y nos bendiga Salmo 66, 2-8

Reitero que sería bueno que hiciésemos una reflexión acerca de la bendición del Señor a su pueblo. Observemos lo importante que es todo, pero esto último es maravilloso, que los cristianos y creyentes en general, que hayan sido bendecidos, vean brillar en ellos el rostro de Dios; tenemos la obligación de anunciar a Dios con nuestro propio semblante. Cuando se cumplió el tiempo Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, nació bajo la ley para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibieran el ser hijos por adopción. Como sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abba! (Padre) Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios Gálatas 4, 4-7

En el seno de una familia aparece una nueva vida, pero esta vida es distinta a las demás, todos lo sabemos, es la vida de un niño que nace para dar vida y quitar peso a la misma vida. Los pastores que le vieron daban gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído. Le pusieron por nombre Jesús como les había dicho el ángel.

Señor, que empecemos con buen pie este nuevo tiempo que se abre ante nuestros ojos, y que esta oportunidad que tengo de llegar a otros hermanos sea fructífera; que la travesía sea también gozosa y lleve el fruto de tu Palabra a todos ellos, sirviendo de orientación en sus vidas, para mayor gloria tuya; a ti debemos nuestra existencia y a ti queremos ofrecerte nuestra felicidad y nuestros momentos de zozobra. Ayúdanos a que cada día se fortalezca nuestra fe y la luz que sale de ti llegue a nosotros para hacernos ver la verdad en este mundo confuso Lucas 2, 16-21

Reflexion:

Síntaxis

Una persona ruda y de pocos recursos encuentra un tesoro en el campo, una vez comprado el campo y a buen recaudo el tesoro, intenta explicar a los amigos cómo fue el hallazgo y el contenido en sí, independientemente de la explicación o descripción que pudiera hacer dada su deficiente cultura, habla sobre el lugar, y sobre los objetos o el material encontrado (piedras preciosas); si además vemos el cambio que se ha experimentado en su persona: en la vestimenta, el automóvil, el modo de vida… nos llevaría a pensar que lo del tesoro podía ser cierto. Algo así ha pasado en este libro, el autor encontró un tesoro y quiere compartirlo entre los lectores. Nos dice, que ahora el tesoro nos lo presenta entre tierra, refiriéndose a sus palabras o su modo de contarlo, pero nos reafirma que el tesoro está ahí. Lean con buena disposición el relato o relatos y verán algo de luz y verdadera riqueza en su contenido. Los destellos de las perlas a unos deslumbrarán como  deslumbraron al propio autor y a otros les dejarán indiferentes, pero como en el cuento de arriba, el tesoro sin lugar a dudas está ahí; siempre el descubrirlo es motivo de cambio, unas veces externo pero siempre hay un cambio interno. Comentario influido por: Mateo 13:44

El autor

Prólogo

Así empieza para mí el año 2012: A través de unos encuentros diarios, Dios nos va a hablar al corazón, pero, como no todo va a ser espiritualidad y trascendencia, la mente deberá sopesar la parte de realismo asumible y practicable en el día a día de la Palabra de Dios escrita en la Biblia.

Vivimos queriendo tocar el cielo y con los pies en la tierra, debemos interesarnos en conocer a Dios, pero también al hombre, que es con el que Dios vive en permanente litigio, valga el símil, en definitiva, el hombre es el motivo u origen del proyecto Evangélico. Dios quiere llegar a nosotros y hay algunos (Patriarcas y personas elegidas) que han tenido el privilegio de adelantarse a nosotros y ser enlaces entre Dios y los hombres, es en ellos en quienes debemos mirarnos: Noé, Abrahán, Isaac, Jacob, Moisés, David, Salomón, Profetas y, Juan el Bautista,   Pablo, Pedro, Santiago, y los cuatro Evangelistas, en una época más cercana a nosotros. Sería recomendable que reforzáramos la lectura de estas páginas con la lectura del Evangelio del día, así valoraríamos en su justa medida las enseñanzas de Jesús.

Dios nos ha ido dando facilidades para que nos encontremos de una u otra manera personalmente con Él, y es en esta circunstancia cuando nos medimos, cuando medimos nuestras fuerzas y nuestro pensamiento, y es cuando descubrimos lo frágiles que somos, el servicio que queremos ofrecer a la sociedad y a donde queremos llegar al final de nuestros días en cuestiones de fe.

A lo largo de este año (presente), Dios va a hablarnos y nosotros vamos a querer hablar a Dios. Cuando le hayamos conocido un poco más a través de su palabra escrita, estaremos en disposición de poder tener encuentros más íntimos con Él. Será entonces cuando se establezca una relación personal, es entonces cuando nosotros percibimos que, aunque seguimos perteneciendo al rebaño, Dios se ha fijado en nosotros y nosotros lo sabemos. Dios se ha fijado desde antes de que naciéramos, pero digo, que es cuando nosotros nos damos cuenta de que Dios está a nuestro lado y nosotros lo percibimos. También podemos decirle algo al Señor en el espacio dejado para la “Reflexión” de cada día.

Este conjunto de encuentros, van a representar los valores de una relación personal, entendiendo como valores principales el amor reinante en cada encuentro y la confianza plena que ha de haber en las dos partes, Dios y el hombre íntimo; la voluntad de Dios es innegable, al menos los que conocen a Dios así lo relatan. Uno se debe abrir al conocimiento de Dios pero, en un clima de amor, sinceridad y absoluta confianza, reconociendo en Él nuestra entera dependencia y así poder cumplir la misión encomendada.

Es bueno hacer un alto en el camino y plantearnos a quien  queremos llevar de compañero de viaje a nuestro lado en nuestra vida. La relación con Dios es gozosa y meditativa, no exenta de alegrías y momentos de zozobra, solo que Dios quiere que contemos con Él en todos los momentos. Aun así, aquellos que no hayan conocido a Dios a lo largo de sus vidas, están a tiempo; a un padre solo basta mirarle a la cara, pedirle perdón y darle un abrazo, el perdón se consigue en el acto, y con el abrazo ya no te suelta más, en ese momento empieza la auténtica relación padre e hijo. Lo mismo se puede hacer con Dios. Lo podemos considerar perfectamente nuestro Padre y nosotros sentirnos sus hijos.

Introducción

La escritura de este libro tiene por objeto trasmitir al lector las múltiples sensaciones experimentadas en la lectura del Evangelio, lo que me ha llevado a una profunda reflexión y a una posterior interpretación en ciertos aspectos para adaptarla a nuestro tiempo, aunque la esencia es conocer cómo sucedió con el mayor realismo. Si tú quieres vivir una experiencia similar te invito a que lo leas, sobre todo, si tus inquietudes te llevan a interesarte por los fundamentos de nuestra existencia en el aspecto cristiano. Aquí puedes ver como un humilde cristiano se enfrenta a la vida, intentando sortear y/o resolver los problemas desde las bases que aporta el mismo Evangelio: Amor, humildad, perdón…

En uno de mis comunicados digo: que si quieres conocer a Dios y al hombre es conveniente leer la Biblia; y creo que es acertado, porque en la misma, se revela la magnánima grandeza de Dios, su poder, su bondad y a la vez su amor y ternura; lo que ejerce una potente atracción para que parte de la humanidad tienda a fundirse en un abrazo con el mismo Dios.

Por el contrario, aunque el hombre ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios, y en él se pueden esperar las más dignas acciones, recordemos, que cuando pierde el control y el temor a Dios, se puede transformar en una terrible bestia. Demos un repaso por la historia de la humanidad y veremos acciones de verdadera crueldad.

El hombre que no cree en Dios y deja que su ambición de poder domine su pensamiento, está ciego y puede caer en más que dudosos instintos. Es capaz de pensar, que mediante planes bien urdidos, estrategias y complots, se puede apartar a Dios de la vida social. Como las fuerzas del mal ayudan al malhechor, él sigue errando una y otra vez, y piensa que algo hecho con exquisita sutileza puede hurtar la mirada de Dios, no hay nada más falso y trasnochado.

El padre es el que mejor conoce al hijo. Ningún hijo puede engañar a su padre si su padre no se deja. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse, nos dice el Señor, (Mateo 10:26). El Evangelio, si es importante entre otras cosas, es porque dota al hombre de una libertad total. Ya nada se puede contra un creyente unido al Evangelio. El ejemplo lo tenemos en Jesús: le mataron, pero al tercer día estaba vivo para vergüenza de sus esbirros.

Muchas de estas batallas se dan en la Biblia, y cuando se conoce a fondo, se conoce también al hombre; razón para protegerse de él y razón para tenerle compasión casi siempre. Tomemos ejemplo de Cristo cuando dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen (Lucas 23:34)”, la ignorancia nos ciega.

Y respecto al fundamento de nuestra existencia, hemos sido creados -en origen- por Dios y hemos sido dotados de unos resortes para no frustrar nuestro crecimiento hasta el pleno desarrollo. Si se cumple este proceso, todos los seres vivos llegarían a la plenitud en su desarrollo. El hombre más que ningún otro por ser la criatura predilecta del Creador; conseguiría su plenitud en planos superiores, que solamente se alcanzan si pasamos a la vida eterna, hecho sujeto a la misericordia del Altísimo.

Cuando pasamos de la no existencia a la existencia, eso conlleva un cierto riesgo: nacer, crecer y llegado al máximo desarrollo decrecer y morir. Al margen de todas las vicisitudes por las que pasamos en nuestro peregrinar en este calvario, para algunos el Edén.

Cuando digo morir me refiero al aspecto físico, a la materia, a nuestro cuerpo. En lo espiritual estamos tocados por Dios. Somos hechos a su imagen y semejanza; y seres creados con ese don, Dios ha considerado que no debemos morir eternamente y sí vivir eternamente.

En cuanto a la vida física, vivir no siempre es difícil, ya viven los pájaros y son seres inferiores a nosotros.

Vivir es fácil, porque nuestra propia composición ya nos anima a ello, “cómo vivir ya es otro cantar”. No olvidemos que estamos compuestos por un gran número de grupos de seres vivos (células) y a la vez cada grupo tiene  una serie de funciones y entre ellas está la función de avisarnos para comer, a lo que se llama hambre, y si no queremos hacer caso al hambre, la razón o el instinto nos dice que hemos de comer porque nuestro cuerpo tiene necesidad de ello, y así las demás funciones fisiológicas.

Cuando tomamos conciencia de que hemos nacido y que estamos creciendo, queremos hacer lo que hacen los que son como nosotros, los mayores. Desde muy niños queremos imitarlos y después a nuestros amigos. Más adelante queremos destacar y nos salimos del grupo para reagruparnos nuevamente en otros niveles de aprendizaje o en otros ámbitos laborales.

A poquito que nos establecemos profesionalmente, entramos en otro círculo como el inicial, pero ahora nosotros como protagonistas y tratando de establecer nuestro proyecto de vida. Sin dejar de atender nuestra profesión, consideramos el deseo y la necesidad de traer hijos al mundo, por la misma razón que nos trajeron a nosotros.

Seguimos creciendo física e intelectualmente y familiarmente. Ya somos una familia al completo (dos, tres hijos), y con toda la ilusión del mundo los educamos como a nosotros nos educaron nuestros padres; con la excepción de que si un niño dice hoy que no hace la primera comunión, no la hace, y si la hace y luego dice que no va a misa, tampoco va. La verdad es que la educación de los hijos es muy difícil “cómo educar sin haber sido educados para educar”. Extremadamente difícil y extremadamente deficitarios los resultados en mucho casos.

Los niños se hicieron mayores, encontraron su pareja y sin dudarlo mucho se fueron a vivir con ella. Si no hicieron la primera comunión y no quieren casarse por la Iglesia ni por el juzgado poco vale la opinión de los padres. La tercera generación seguramente que no será ni bautizada, máxime si la crisis arrecia.

Y hasta aquí en un vivir casi mimético, bastante rutinario. Chocando de cara con los problemas del día y a veces sin saber darles una respuesta sensata, alargándose algún problema en el tiempo y enquistándose durante años.

Los hijos se han ido, la soledad del matrimonio trae desavenencias, y a veces con los hijos también, y viene la separación, pero sin traumas, se pueden ver a los hijos, el cónyuge que no se queda con la custodia. En una palabra, vuelta a empezar, se vuelve a vivir como en los primeros años antes de encontrar pareja; solo o sola, con un proyecto de vida frustrado, con una ilusión rota, con una familia desecha. Con una incapacidad total para arreglar el problema uniéndose de nuevo a otra persona, y tratando de vivir con la apariencia de ser feliz; que a veces se consigue (rehacer la vida), pero teniendo siempre a la vista y sintiendo en el corazón los efectos del drama vivido.

Y entonces yo me pregunto, si todo el mundo cree hacer las cosas bien, cree llevar razón en casi todo  y cree estar en posesión de la verdad, aunque a veces no se sabe que es la verdad, incluso se miente y creemos que estamos obligados a ello y se piensa que no tiene importancia, es más, que se debe mentir, si no que se lo digan a las mutuas y compañías de seguros. ¿Por qué está el mundo lleno de problemas y cada día hay más? ¿No será que el mundo no sabe, que es fácil equivocarse y que no somos comprensivos y compasivos con nuestro hermano y prójimo que se equivoca diariamente como nosotros nos equivocamos? ¿No será que aunque vivimos en un mundo con Dios, parte de ese mundo le ha dado la espalda y cree que puede vivir sin sus consejos y sus recomendaciones?

Hay otro modo de vivir en el cual se reconoce los errores y se perdonan. Esta nueva forma de vida yo no la aprendí en la calle, algo sí en casa, pero como de joven hacía poco caso a mis padres que sí intentaron educarme cristianamente, pero al vivir obsesionado por estar con los amigos, que es como a los jóvenes les gusta vivir, siempre con los amigos, que preferimos equivocarnos nosotros para rectificar, que hacer caso a los padres. Nada más venir de trabajar me iba corriendo con ellos.

Mas yo he sido una persona afortunada porque siempre estuvo el Maestro a mi lado, y yo sin saberlo, de la misma manera que está el Señor con todos los seres humanos; de forma personal e individual. El Señor quiere establecer contigo un dialogo, quiere hacerte saber que es tu guía y tu protector y que le harías muy feliz si lo aceptaras como consejero; tú serías también muy feliz y tu familia recogería los frutos de este encuentro con Él. Aunque no lo sepas, el Señor está a la puerta, y entra en todo aquel corazón que le invita a pasar. De manera recíproca Él te invitará a su fiesta el último día.

Un día me encontré con el Maestro y me hizo conocer su Verdad, no la verdad del mundo. Desde este día no le he dado la espalda y a diario me cuenta casi lo mismo que contó en sus años de predicación al pueblo hebreo, en especial a los más pobres. Que no nos tenga que decir a nosotros “vine al mundo y el mundo no me reconoció (Juan 1:11), habiéndose anunciado con anterioridad mi venida.…

Estos encuentros que vienen a continuación, me motivan para escribir desde la fe, desde el amor, desde un planteamiento que quiero que sea cristiano, y que pueda ser edificante para aquél que busque la Verdad.

Soy el primero consciente de que todos somos pecadores, también los cristianos católicos, de que todos nos equivocamos mil veces, pero debemos corregirnos en lo posible, y como dije antes, aceptarnos y perdonarnos.

No quiero alargar más el sermón, pero si el mundo camina hacia la autodestrucción ¿no será mejor cambiar el chip y buscar otros objetivos que nos traigan más paz y felicidad y nos quiten tanto dolor y sufrimiento?

La solución a muchos problemas de la sociedad, de la gente sencilla está en la Biblia, en ella encontraremos respuestas a todo, siempre que creamos que es verdad la respuesta que nos da; siempre que creamos que es Dios el que nos habla.

Todo cambia si somos compasivos con el débil, con el necesitado, con el enfermo, con todos aquellos que consideramos inferiores a nosotros.

Todo cambia cuando se cuenta con el amor de Dios.

Todo cambia cuando se apuesta por la verdad, sabiendo que esta te lleva a la vida eterna en paz y sin remordimientos.

Todo cambia si vivimos en el amor, dando amor incluso a los desconocidos, a los extranjeros, a los enemigos, a todos.

Todo cambia si basamos nuestra vida fundamentalmente en la justicia de Dios.

Todos conocemos la importancia de estos valores, actitudes y comportamientos. Todos sabemos lo difícil que es llevarlos a la práctica, pero si conocemos las ventajas en su aplicación y sabemos a los desastres que nos conduce su no aplicación y su olvido, luchemos por recuperarlos y tenerlos presentes en el día a día. Esto nos ayudará a encontrarnos con el Maestro y a tener una relación personal con Él.

Amor: Vivir en un sin vivir pensando en el bienestar de los demás; dándonos a los demás haciendo más placentera su vida.

Compasión: Ayuda al necesitado, todos tenemos necesidad de ayuda un día u otro.

Fe: Vivir amando, confiando en la palabra del Hijo de Dios, en Jesús.

Verdad: Es todo aquello que conduce a un desprendimiento de lo material. Aceptación de nuestra miseria, de nuestra frágil naturaleza, de nuestra debilidad.

Justicia: No infringir ni pretender hacer daño a los demás, no hacer ni pretender usar los bienes ajenos, y no abusar de la bondad de los demás en beneficio propio.

El autor                                                                                                                               2012

Agradecimiento póstumo al padre Loring

Agradecimiento póstumo a un excelso hermano, brillante en la fe y en la expansión y defensa del Evangelio, y de todo lo relativo a Dios y a su Santo Hijo. A este hermano se le conoce como el padre Loring, sacerdote jesuita, incansable en la predicación. Es autor de varios libros, entre ellos, quizá el más difundido, “Para Salvarte”; con más de un millón y medio de ejemplares vendidos.

Allá por el año 2013, cuando llevaba yo escrito tres o cuatro meses de este libro que tiene entre las manos, “Encuentro con el Maestro”, sufrí un estancamiento que me llevó a plantearme el dejar de escribir; fue como si la ilusión desapareciera de mi mente y el objetivo que me animó a escribirlo dejara de ser importante para mí. Me sentía triste e impotente, no sabía qué hacer para poder continuar, me costaba articular una frase coherente. Y tuve el presentimiento que en el padre Loring estaba la solución. Era tanto lo que me había impactado este católico de pro, no solo por su libro “Para Salvarte” sino por el modo que tenía de predicar, que creí ver en él la solución a mi desánimo.

Un día le llamé por teléfono, le conté lo que me pasaba y sin dudarlo un instante me respondió con esa forma tan peculiar que tenía de hablar, tan espontánea y rotunda, y me dijo: no te preocupes, esto que te ha pasado no tiene importancia, cuando da la impresión que se te ha ido la inspiración el mejor modo de que vuelva es que te pille escribiendo, si dejas de escribir no volverá, y si te pones a escribir volverás a sentirte confiado y terminarás con tu proyecto, que lo veo ilusionante y muy interesante. Si al principio los comentarios te salen más flojos, cuando hayas terminado todos empiezas de nuevo por estos y estarás preparado para corregirlos y ampliarlos. Así lo hice y este es el resultado. Es posible que de no haber sido por el impulso que recibí de él, este libro no se hubiera escrito. El libro en cuestión está basado en el Evangelio de la Iglesia Católica del año 2012. Año de la Fe – La nueva Evangelización – Ciclo “B”

Al padre Loring, le oí decir un día: «ya me puedo morir tranquilo» pero luego rectificó y dijo: bueno, espero que Dios me deje subir a la red en China mi traducción de «Para Salvarte» en chino. Y seguro que si eso es interesante para la humanidad Dios le dejará hacerlo. Aunque usted sabe, pensé yo, que Dios no ve las cosas como las vemos los humanos y a veces nos llevamos decepciones injustificadas.

Tristemente ese mismo año que hablé yo con él, 2013, el 25 de diciembre a las tres de la tarde, nos dejó. Fue un hombre inigualable, derrochaba fe y entusiasmo por los cuatro costados. Hablaba de Dios con un desparpajo y una fuerza inimitable e inusitada en su edad. El humor que desprendía su persona invitaba a la conversión. Espero que alguien coja el testigo y termine la traducción al chino, en China, de “Para Salvarte”, su gran obra y su gran ilusión. Quería convertir a un millón de chinos al catolicismo. Deseo de corazón que Dios le haya acogido en su seno.                             Aunque sea reiterativo, gracias, padre Loring.

Diego Caballero

Saludo a los internautas que nos visitan

Querido/a internauta, has entrado en www.encuentroconelmaestro.com quizá por casualidad o por curiosidad, pero sin saber exactamente de qué trata el contenido de este blog. Si ya eres asiduo, gracias.

Encuentro con el Maestro como su nombre deja entrever, trata de unos encuentros que el autor ha tenido con Jesús durante un año. Y también es un libro que saldrá a la luz en marzo del 2019, si nadie lo impide.

Profundizando en las enseñanzas de Evangelio de la Iglesia Católica correspondiente al año 2012, el autor ha sacado unas conclusiones personales que irá desgranando día a día durante el 2019.

Entendemos que los visitantes asiduos de este blog tienen inquietudes en conocer la enigmática personalidad de Jesús y es por ello que nos visitan a diario.

Se da por hecho que daremos a conocer entre otras cosas, la razón de la venida de Jesús, el recibimiento que le dieron, cuándo empezó su vida pública, cómo eligió a su equipo (Apóstoles), cuál es el mensaje que trae a la humanidad, su amor a los débiles: enfermos y gente sencilla, su relación con el poder establecido, por qué lo querían matar y finalmente lo mataron, sus poderes en contraste con su humildad, y el sin fin de evidencias de que hay otra vida después de esta.

El Señor lo dejó dicho: cada día del año quiere que conozcamos una parte del Evangelio que Dios Padre le ha transmitido: con la finalidad clara de que seamos más felices.

¿Qué te dice el Señor hoy? Mira el encuentro del día y lo sabrás.

Jesús te conoce y te ama como eres, por ello te acompaña cada día, Él quiere que tú lo sepas y sin ningún temor hables con Él. Si esto que te digo te extraña, cuando conozcas a Jesús más a fondo lo comprenderás mejor y sabrás que es realmente así.

Solamente te pide: buena disposición, paciencia y la lectura diaria. Si te acompañas de los Evangelios mejor, y verás cómo al final de este año serás uno más en la buena dirección; te habrás hecho amigo/a de Jesús, o más amigo/a si ya lo conocías, y habrás disfrutado con sus enseñanzas y la defensa del bien y de la verdad.

La dirección